La inteligencia artificial (IA) está redefiniendo el papel de los desarrolladores de software. El consenso de los analistas apunta a que la IA no los reemplazará masivamente, pero sí pasarán de ser “escritores de código” para convertirlos en “orquestadores de sistemas inteligentes”.
Por ejemplo, un estudio publicado por IBM señala que los desarrolladores pasarán más tiempo guiando a los agentes de IA, revisando código generado y validando resultados en lugar de escribir sintaxis manualmente. También pronostica que se reducirán las tareas repetitivas, ya que la IA se encarga de las pruebas unitarias, la detección de vulnerabilidades y la documentación necesarias en tales procesos.
Más aún, se espera que el tiempo requerido para cubrir puestos de desarrollador en las organizaciones se duplique, pues la IA transformará el proceso de contratación de desarrolladores de cuatro maneras, según Forrester.
Primero, las organizaciones buscarán integrar a desarrolladores senior con IA, y algunas dejarán de contratar desarrolladores junior. Esto, según la firma de análisis, aumentará la demanda de profesionales con experiencia en desarrollo con IA. En segundo lugar, las empresas buscarán candidatos con sólidos conocimientos de arquitectura fuera de su red de talentos habitual, ya que éstos serán más difíciles de encontrar.
Tercero, la IA sobrecargará los departamentos de recursos humanos, ya que muchos desarrolladores que buscan empleo la utilizarán para automatizar el proceso de solicitud. Asimismo, las áreas de Recursos Humanos deberán actualizar sus herramientas.
Finalmente, los equipos de contratación, ante la mayor incertidumbre al realizar ofertas, ralentizarán sus procesos y verificarán con mayor rigor a los candidatos.
En este sentido, Forrester recomienda que los líderes tecnológicos no descarten la contratación de desarrolladores junior, busquen dentro de sus organizaciones talentos emergentes con IA, capaciten a recursos humanos con IA para que gestionen la avalancha de solicitudes e incorporen más experiencia en IA en los equipos de reclutamiento para encontrar a los candidatos adecuados con mayor rapidez.
Otro estudio de McKinsey, reportó que los desarrolladores que utilizan herramientas de IA generativa tenían más del doble de probabilidades de expresar contento general, sentir satisfacción y tener la capacidad de alcanzar un estado de fluidez en el trabajo.
Por lo aquí expuesto, es evidente que la IA es una herramienta necesaria, no opcional, que potencia a los desarrolladores a entregar software de mejor calidad, más rápido y que eleva el nivel de complejidad de los retos que resuelven los humanos. Además, las habilidades blandas como la proactividad, el pensamiento crítico y la capacidad de entender problemas de negocio cada vez se vuelven más valiosas que la simple habilidad técnica de programar.
Finalmente, podemos ver que la IA está provocando la evolución hacia nuevos perfiles híbridos, como el de los ingenieros de IA que combinan desarrollo, ciencia de datos y machine learning, lo cual apunta hacia un cambio en el rol de desarrollador de software, y no a su desaparición. Usted, estimado lector, ¿qué opina?
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Por José Luis Becerra, Director Editorial de CISOCLUB, jlbecerra@cisoclub.mx