La tarea de incorporar inteligencia artificial (IA) en los flujos de trabajo automatizados es considerado como el próximo gran avance para la automatización al interior de las organizaciones. Particularmente en el ámbito de los servicios bancarios y financieros, esta automatización reduce los tiempos de ciclo y refuerza el cumplimiento normativo, coordinando agentes, robots y personas,
En una reunión ejecutiva con miembros de la comunidad CISOCLUB, la empresa UiPath, junto con su canal de distribución Linko, dio a conocer sus soluciones basadas en inteligencia artificial (IA) para los sectores de servicios financieros y banca, que incluyen procesos y flujos de trabajo para el cumplimiento normativo en materia de delitos de este sector, como la lucha contra el lavado de dinero (Anti-Money Laundering, AML), y operaciones de conocimiento del cliente (Know Your Customer, KYC).
Edgar García, Vicepresidente de UiPath para Latinoamérica, refirió en entrevista que en el primer trimestre de 2026 esta compañía, reconocida por sus aportaciones de automatización basada en agentes, adquirió a WorkFusion, empresa pionera en agentes de IA para el cumplimiento normativo en materia de delitos financieros.

De esta manera, la biblioteca preconfigurada de agentes de IA de WorkFusion permite automatizar los aspectos más laboriosos del cumplimiento normativo en materia de delitos financieros, desde la verificación de clientes hasta las investigaciones.
Al combinar dicha biblioteca de agentes de IA con la plataforma de automatización y orquestación de agentes de UiPath, los bancos e instituciones financieras pueden ahora automatizar flujos de trabajo complejos, analizar patrones y priorizar los casos que requieren intervención humana. De acuerdo con García, esto les permite mantener la seguridad, la gobernanza y los controles regulatorios necesarios para reducir los costos operativos y mejorar la eficacia del cumplimiento normativo.

Asimismo, los agentes de IA que aporta UiPath no generan alertas como una herramienta de filtrado, sino que las revisan y resuelven como lo haría un analista. Cada decisión está documentada, es explicable y cumple con los requisitos regulatorios. Esto aporta menos horas perdidas, mejores resultados en materia de cumplimiento normativo y expertos que pueden centrarse en los riesgos reales. “Una de nuestras mayores fortalezas es la capacidad de hacer eso de forma rápida, con reglas de negocio preconstruidas”, externó el directivo.
Finalmente, dijo, “la tecnología está para ayudar y los humanos siempre estarán en el centro de esta historia(…) lo que proponemos es darles la información y data necesarias para que tomen una decisión de forma completa”, concluyó Edgar García.
Por José Luis Becerra, Director Editorial de CISOCLUB