OpenAI detalló esta semana un pipeline autónomo de descubrimiento, validación y parcheo de vulnerabilidades que, con un modelo cibernético aún sin lanzar, confirmó 948 fallas distintas de escalamiento local de privilegios (LPE) en el kernel de Linux. La corrida costó cerca de US$1.2 millones en API y, más que la cifra en sí, lo relevante para un CISO es el costo unitario: alrededor de US$1,300 por vulnerabilidad.
Según el reporte de OpenAI, recogido por Help Net Security y The Hacker News, el equipo Cyber de la compañía ejecutó el pipeline a mediados de octubre de 2026 contra el kernel de Linux más reciente. Las máquinas objetivo usaban un sistema de escritorio estándar de una distribución de uso común, con las protecciones habituales activadas. El nombre del modelo no se divulgó; solo se le describe como un modelo cibernético "próximo".